|
|
| Una
habilidad muy desarrollada entre la gente de la industria automotriz, es
el de acertar casi siempre a simple vista, a la medida correcta de una
tuerca o cabeza de tornillo. Esto permite que ellos puedan casi siempre
sin problema, usar la llave adecuada para cada tarea. Por alguna razón,
no todas las industrias tienen esa particularidad y buena costumbre. Como
resultado de lo anterior, una gran mayoría de los operarios usa
"pericos" como se llama en México a las llaves ajustables o crecientes.
Estas herramientas son una verdadera amenaza, pues carecen por completo de la precisión adecuada para realmente transmitir al tornillo o tuerca de que se trata la fuerza aplicada, amen de que hay que estarlas ajustando constantemente. Lo anterior da como resultado que se "pelen" o resbalen y en consecuencia frecuentemente el usuario se golpea los nudillos contra las superficies aledañas y en no pocos casos se causa daño. Además, las tuercas y tornillos se deterioran, se "redondean" y llega el momento en que se inutilizan y casi siempre su apriete es inefectivo. Si vemos la caja de herramientas de un buen mecánico, casi siempre veremos que tiene un "perico" nuevecito... Claro, porque difícilmente lo usa. Lo correcto es tener juegos de:
Si nuestro propósito es el de sobrevivir al embate de la "Clase Mundial" mas nos vale comenzar ya a hacer algunos cambios a este respecto. No podemos seguir tolerando estas nefastas herramientas sólo porque resultan fáciles de usar o "prácticas". Visité hace unos años una renombrada planta de computadoras en Guadalajara y me causó desagradable sorpresa ver que sus "ténicos", si, dije "ténicos", estaban apretando las tarjetas que llevan tornillos pija de 1/4" y 5/16", con pinzas de electricista!!! en vez de tener las llaves adecuadas. También en grandes plantas industriales de EE.UU. puedo hallarme con mecánicos que por todo armamento, traen un desarmador, un "perico" y unas pinzas, a veces un martillo, pero si no, pues se puede golpear con cualquier cosa.... Basta de apatía y tolerancia a estas malas prácticas. Si usted está al frente de una organización de mantenimiento o producción donde la gente se halla todavía en esa etapa de sub desarrollo, establezca un "ultimatum" a esta situación, digamos de unos seis meses como máximo para que todo mundo tenga la herramienta correcta. Deberá considerarse la necesidad de dar cierta capacitación y alguna compra de herramienta. Creanme que no les estoy proponiendo un gasto, es una inversión de altos dividendos. Esas malas herramientas dañan nuestro concepto de calidad que estamos luchando por implementar, o qué Usted No? |
| Enrique Mora ofrece, mediante el adecuado entrenamiento "manos a la obra", la mejor forma de iniciar una exitosa implementación de TPM. |
|
|
|
|
||
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|