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| Todavía
recuerdo la extraña noticia. Nuestra fundición considerada
la más limpia de las que tenía Ford en todo el mundo, estaba
incumpliendo con las normas sanitarias!
El encargado de darnos la mala noticia fué un ejecutivo del departamento de Higiene y Salud de las oficinas principales en Dearborn, Mich. Uno de los primeros estándares establecidos para las plantas Ford por su fundador, Henry Ford I, fué este: "Ningún desodorante u otra substancia olorosa deberá emplearse en los baños de nuestras plantas. La verdadera limpieza no tiene olor". No hay duda que Ford sabía que una de las bases de las Mejores Prácticas de Manufactura, es el de buscar la "Causa Original o Raiz". Por alguna absurda razón, los proveedores de productos "sanitarios", han venido vendiendo impresionantes volúmenes de substancias que irónicamente tienen como función esconder o enmascarar el mal olor que producen las bacterias que no hemos removido mediante el correcto uso de jabones, detergentes y otros productos de limpieza y la ventilación adecuada. Debo confesar que para todo aquel grupo reunido en 1966, (unos 16 ingenieros y supervisores de ingeniería de la planta), esta información fué sorprendente. Más de un 95% de las plantas y edificios de oficinas que he visitado desde entonces en los Estados Unidos, Canadá y México están usando constantemente esos "enmascaradores del mal olor". Es una actitud parecida a la de pintar de café obscuro o negro los muros de los talleres o de rojo las carnicerías. Encubriendo las manchas y simulando una limpieza inexistente. Se trata de una materia que como profesionales de ingeniería de la planta pasamos desapercibida. Estamos tan ocupados en otros "asuntos importantes" que no siempre ponemos atención en nimiedades como la limpieza de los baños. Siendo tan lógica y obvia la base de esta política implantada por uno de los empresarios más respetados y admirados de nuestro siglo, me parece extraño que las máximas autoridades sanitarias de los diferentes paises (OSHA en los EEUU, SSA en México, etc.) no la hayan adoptado. El uso en nuestras plantas de estas substancias nos cuesta mucho dinero y es una de las compras más inútiles que miles de empresas y consumidores en general estan comprando una y otra vez. |
| Enrique Mora ofrece, mediante el adecuado entrenamiento "manos a la obra", la mejor forma de iniciar una exitosa implementación de TPM. |
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